En las próximas horas el titular de Aguas Bonaerenses S.A, Germán Ciucci, anunciará la construcción de una planta potabilizadora y un acueducto en La Plata. Aseguran que hay una crisis aguda que dejó a miles de vecinos sin servicio.

Ciucci desembarcó en la compañía con una misión puntual: elaborar un diagnóstico sobre su situación, que elevó a su jefe directo, el subsecretario de Recursos Hídricos, Guillermo Jelinsky.

Ese análisis es el que guiará ahora la gestión, que durante la gestión de María Eugenia Vidal estuvo estado a cargo de Raffaele Sardella, un histórico gerente de las compañías de la familia Macri.

«ABSA está en una crisis total», dijo Jelinsky.

El funcionario precisó que esa definición abarca tanto el aspecto financiero, ya que la compañía tiene «una deuda de $ 800 millones», como el servicio que brinda.

Los problemas en ese sentido tienen que ver con la provisión de agua pero también con el saneamiento, donde «detectaron vertido de líquidos cloacales sin tratar en arroyos».

Jelinsky reveló que ABSA necesita «apoyo económico» del tesoro provincial para funcionar, pero a la vez aseguró que por el momento no hay previstos aumentos de la tarifas.

El funcionario destacó el apoyo del gremio Sosba, controlado por Julio Castro, que tiene el 10% del paquete accionario de la empresa «para que ABSA haya podido seguir funcionando».

En los planes de la nueva conducción de la compañía figura avanzar con las obras de saneamiento, ya que según indicaron casi no están funcionando las cloacas en varios distritos.

Pero, contra el marco de esta situación puntual, La Plata será el escenario del primer anuncio: la licitación de una ampliación de la planta de potabilización de la ciudad, denominada Donato Gerardi, que agregará 10 mil metros cúbicos al caudal que produce ahora, luego de ser refaccionada por la gestión de Vidal.

También se avanzará con la construcción de un acueducto.

Rodrigo Gauna