El secretario general de Metrodelegados, Roberto Pianelli, explicó la gravedad de la situación: “Por suerte no es amestosis, ni cáncer. Pero ya está afectando a los trabajadores, además falta analizar a los 600 trabajadores de la Línea B”.

“Hay que sacar ese amianto, porque si no nos vamos a seguir enfermando y la única solución para resolver este problema es cambiar los trenes y tardan 2 o 3 años en llegar”, aseguró el dirigente gremial.

Agenhoy