En el marco del Mes Misionero Extraordinario, convocado por el papa Francisco, este fin de semana se llevará a cabo en todas las parroquias del país la Colecta Mundial por las Misiones.

La colecta se realiza cada año en el segundo fin de semana de octubre, y en esta oportunidad llevará el lema “Bautizados y Enviados”. Organizada por Obras Misionales Pontificias (OMP), tiene como fin ayudar a la evangelización y promoción social en tierras de misión. Las áreas de educación y evangelización en ancianos y niños se ven beneficiadas y asistidas por la solidaridad de todos.

Es un tiempo en el que la Iglesia universal reza por los misioneros y colabora con las misiones. La Jornada Mundial por las Misiones se celebra en todo el mundo el penúltimo domingo de octubre, “mes de las misiones” y la fecha de la colecta varía en cada país.

La tarea de las Obras Misionales Pontificias es coordinar los esfuerzos de apoyo a la difusión de la Buena Nueva del Señor resucitado, promoviendo la animación misionera local y la oración en favor de la misión de la Iglesia, así como asegurar una justa y responsable distribución de los bienes que cada año recoge el Pueblo de Dios en todo el mundo, y que confluyen en el Fondo Universal de Solidaridad.

La razón de la existencia del Fondo es la ayuda económica a las Iglesias en territorio de misión en sus esfuerzos de evangelización, de desarrollo eclesial y social, como también de educación y asistencia. Ello es signo de la unidad de fe, de amor y de justicia entre los miembros de la Iglesia, que une a las Iglesias particulares en la comunión de la Iglesia universal, dado que a ello contribuyen todos los fieles de todas las Iglesias en todos los rincones del mundo.

El Fondo Universal de Solidaridad se constituye con las colectas de la Jornada Misionera Mundial y con otras ofrendas particulares recogidas por las Direcciones Nacionales de las OMP.

Bautizados y Enviados

Al cumplirse cien años del gran documento misionero de Benedicto XV Maximum illud, el papa Francisco propuso la celebración del Mes Misionero Extraordinario.

El presidente de las OMP, monseñor Dal Toso, explica el lema con claridad: “En el bautismo hemos recibido la vida divina y, gracias a eso, somos profetas, es decir, anunciadores del misterio de Cristo, por Él enviados”. Nos situamos, pues, en el punto de partida de nuestro envío al mundo: como la Iglesia es misionera por naturaleza, así nosotros somos misioneros por nuestro bautismo.

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Melisa Delgado Niglia