El ministro de Desarrollo Social, Daniel Arroyo, y el gobernador del Chaco, Jorge Capitanich, lanzaron hoy el Plan Nacional «Argentina contra el Hambre» y firmaron el convenio para la implementación de la Tarjeta Alimentaria en esa provincia.

«Este es el inicio del cambio de paradigma, de un modelo económico, político, social y cultural que necesitamos para resolver el problema estructural de la pobreza, con más y mejores empleos, mejores salarios e ingresos promedio», destacó el mandatario chaqueño.

Capitanich consideró que se trata de un «día histórico, donde Argentina y el Chaco se ponen de pie contra el hambre con un programa de desarrollo local para la generación de empleo y el impulso de la economía social».

Por su parte, Arroyo señaló la importancia de que la Tarjeta Alimentaria «se oriente a la compra de lácteos, carnes, frutas y verduras».

Arroyo destacó que el plan busca atacar los tres principales problemas sociales profundizados durante los últimos cuatro años: el hambre y la desnutrición, el sobreendeudamiento de las familias y la falta de empleo.

Respecto de la Tarjeta Alimentaria, Arroyo indicó que «son más de 66 mil familias chaqueñas que van a contar con fondos para comprar a proveedores locales y generar un movimiento económico en la provincia».

Además, el ministro también destacó la importancia del crédito bancario, para proveer de maquinaria e insumos a emprendedores y productores locales, a fin de prepararlos para la demanda que se generará.

Provincia pionera

Chaco se convirtió en la primera provincia en la que se lanza el plan de tarjeta alimenticia, de las que se distribuirán en principio 66.499, que serán recargadas automáticamente el tercer viernes de cada mes.

Se trata de una asignación a madres y padres con hijos e hijas de hasta 6 años de edad, que reciben la Asignación Universal por Hijo (AUH), embarazadas a partir de los tres meses que cobran la Asignación por Embarazo y personas con discapacidad que reciben la AUH un monto mensual fijo para comprar alimentos, a excepción de bebidas alcohólicas.

Melisa Delgado Niglia