En su último artículo publicado en su blog personal y titulado “¿Cuál es el objetivo del Banco Central?”, el ex ministro de Economía, Domingo Cavallo, asegura que en el período preelectoral “el tipo de cambio corre mucho más riesgo de escaparse por expectativas de devaluación que por escasez de oferta de dólares”.

En esa línea, sugiere “un techo de la zona de no intervención más bajo” en lugar de subastar los dólares que lleguen del FMI para contener a la divisa y en su lugar utilizarlos más adelante, cuando el Gobierno realmente los necesitará: cuando ocurra una “demanda exagerada de dólares”. 

Cavallo propone a la autoridad monetaria que el techo de la zona de no intervención sea más baja para influir sobre las expectativas de devaluación, en lugar de subastar los dólares que llegan del FMI, a partir del 15/4. Esa banda se encuentra actualmente entre los $ 39,41 y los $ 51 por dólar en el mercado mayorista.


Cavallo cree que, modificando el ‘techo’ de la banda, reprimirá la demanda de dólares por expectativas y podrán ahorrarse algo de las divisas que remitirá el Fondo para utilizarlas más adelante, cuando haya que pagar vencimientos de deuda u ocurra una “demanda exagerada”.


Así, Cavallo se pronunció en contra de las ventas de los US$ 9600 millones que realizará el Banco Central y que serán puestas en subasta de a US$ 160 millones por día, hasta las elecciones, una manera de mantener controlado al billete durante la campaña.


«El Gobierno tiene que tratar de influir sobre la demanda de dólares más que preocuparse por ofrecer los obtenidos por endeudamiento con organismos multilaterales. Y a estos últimos, usarlos para cumplir con sus obligaciones financieras y para tener munición en caso de una demanda exagerada de dólares por expectativas de devaluación», recomendó.


«Jugar a que la libre flotación vaya a asegurar el equilibrio en el mercado de cambios es muy peligroso en circustancias como las que se vivirán de aquí a las elecciones», alertó.


Con sus propuestas, Cavallo asegura que no se incumple el programa acordado con el FMI: “Por el contrario, lo refuerza, porque las pérdidas del Banco Central deberían contabilizarse como déficit fiscal del gobierno, si no del déficit primario, si del déficit total”.


El economista, advirtió además que “en el período preelectoral, el tipo de cambio corre mucho más riesgo de escaparse por expectativas de devaluación que por escasez de oferta de dólares. El Gobierno tiene que tratar de influir sobre la demanda de dólares más que preocuparse por ofrecer dólares obtenidos por endeudamiento con organismos multilaterales. Y a estos últimos, usarlos para cumplir con sus obligaciones financieras y para tener munición en caso de una demanda exagerada de dólares por expectativas de devaluación”.


Por otro lado, Cavalo desestimó un repunte económico: «no hay indicios claros de que la recesión vaya a revertirse en los próximos trimestres».

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