Gran parte de los comerciantes minoristas no pueden abrir sus puertas hace más de 74 días y no hay auxilio estatal que alcance.

La situación es muy delicada debido a la morosidad en los pagos de los alquileres de los locales. Según un informe de CUCICBA (Colegio Profesional de los Corredores Inmobiliarios de la Ciudad de Buenos Aires), sólo un 55% de los comerciantes porteños pudo hacer frente al alquiler del local donde desarrolla su actividad, aunque solo cuatro de cada diez pudieron hacerlo a término.

Desde la entidad también se realizaron sondeos específicos en los principales centros comerciales barriales, que arrojaron un nivel de cierre definitivo de locales de entre el 2% y el 4%, dependiendo de la zona.

Este escenario, ha provocado que en la actualidad se estén renegociando los contratos locativos con quitas que, en algunos casos, superan el 50 por ciento. Incluso, algunos dueños dejan que sus inquilinos se queden en el espacio con la condición de que sólo se hagan cargo de los gastos corrientes.

Antes de la pandemia, el valor promedio de alquiler en el mercado de retail se situaba en USD38 por metro cuadrado, el más bajo en diez años.

Está flexibilidad en las negociaciones también se aplica al ámbito de las oficinas corporativas. «Los propietarios suelen ser empáticos con los inquilinos que enfrentan dificultades y buscan fomentar relaciones que se extiendan más allá del plazo de alquiler actual. Una propuesta realista, donde el inquilino acepta que en una relación a largo plazo las posiciones se pueden invertir en el futuro, tiene mayores posibilidades de éxito.

El conocimiento del perfil de ambas partes favorecerá el proceso y un resultado win-win», indica José Viñas, Director de Brokerage de la empresa de servicios inmobiliarios Cushman & Wakefield.

En el segmento de viviendas las noticias son un poco más alentadoras. La ayuda del Estado a través del Programa de Asistencia de Emergencia al Trabajo y la Producción (ATP) y de los créditos a tasas cero para monotributistas y autónomos sirvió para que muchos pudieran cubrir sus gastos más urgentes. Uno de ellos es, sin dudas, el pago del alquiler de su hogar, algo que los argentinos tienen como prioritario.

Según este relevamiento que CUCICBA realizó mediante una consulta online a sus matriculados y que contempló un universo de 40.000 inmuebles de toda la Ciudad, el 92% de los inquilinos de viviendas de la Ciudad pagó su alquiler en mayo.

Esto implica un incremento de casi diez puntos porcentuales a la anterior medición, que analizó la situación durante el mes de abril y arrojó un porcentaje de pago del 83,6 por ciento.

En lo que respecta al término del pago, del mencionado 92%, una inmensa mayoría (87%) lo hizo en tiempo y forma y solo un 13% realizó el pago con diferimiento.

Estos datos demuestran que, a pesar de las dificultades propias del momento, las relaciones locativas de viviendas continúan funcionando de forma estable en el marco de la crisis sanitaria y el aislamiento obligatorio que se vive, mientras que desde el sector comercial se está haciendo un esfuerzo mayúsculo para poder continuar con el alquiler de los locales.

«Los profesionales inmobiliarios continúan realizando su labor de intermediación entre dueños e inquilinos, ayudando a acercar a las partes en este difícil momento, a la espera de que se les permita sumar la muestra de inmuebles a sus actividades, de manera de poder revitalizar el sector inmobiliario de la Ciudad, que se encuentra en una grave crisis, poniendo en riesgo los ingresos de miles de familias», indican en la entidad.

LF