Las promesas de campaña fueron reemplazadas por las demandas del FMI. Sólo intentará terminar las empezadas para hacer electoralismo.

Gobernadora Vidal en 2015 cuando marcaba la necesidad de hacer obras

En este 2019, habrá más fotos de funcionarios sonrientes que obras. Sucede que el Gobierno está preparando su campaña electoral y, según trascendió, mediante el márketing hará que las pocas que realizó durante su gestión, parezcan muchas y trascendentales.

Según un informe publicado hoy en el diario La Nación, el Gobierno decidió no hacer nuevas obras públicas durante este año, a pesar de las promesas realizadas en la campaña electoral.

El dato puede abrir un nuevo foco de expresión para opositores, ya que los votos conseguidos por Cambiemos también tuvieron la influencia de proposiciones de mejoras en infraestructura.

El nuevo viraje de los dirigentes macristas sobre sus promesas realizadas a la población, en timbreos y programas televisivos, obedece a que prefiere girar recursos económicos al FMI.

Para tapar el nuevo papelón ahora se prepara una ingeniería de comunicación para inaugurar obras empezadas anteriormente, inclusive algunas decididas y emprendidas por el gobierno de Cristina Fernández.

Cortes de cintas, medios de comunicación, audio visuales en redes sociales, funcionarios acompañados de fotógrafos y márketing pretenderán ocultar que no habrá soluciones nuevas para las demandas de infraestructura de las comunidades, como asfaltos, jardines de infantes, escuelas, hospitales, cloacas y agua, por ejemplo.

De esta manera, con especulaciones sobre las necesidades de las ciudades y su habitantes, el gobierno de Cambiemos intentará atar las pocas obras concretadas a la campaña electoral. Por ese motivo, las obras en marcha experimentan una lentitud estratégica, a fin de que los cortes de cinta se realicen lo más cerca posible de las urnas.

Nando Rodriguez