La crisis de la cadena de supermercados Luque, que tiene 21 locales en Tucumán (13), Santiago del Estero (4), Catamarca (1) y Santiago del Estero (1) terminó de la peor manera. El poderoso empresario Emilio Luque decidió despedir a sus 1.200 empleados y sólo les ofrece el 60% de la indemnización en trece cuotas.

La decisión de la empresa fue votada en asamblea y aceptada, porque los empleados no tienen como afrontar sus deudas, ya que cobraron sus sueldos por última vez en julio. Luque no les pagó ni agosto, ni septiembre -lo que representa una suma de $60.000- y ya les dijo que no se los pagará.

«La gente está aceptando por el apuro de cobrar, sino fuese así, obviamente que no lo agarraría», se lamenta Javier Martínez. José Guzmán, Secretario de Encuadramiento Gremial de la Sociedad de Empleados y Obreros de Comercio (SEOC), señaló: «Esta decisión la toma cada trabajador. Nosotros peleábamos por el 100% de la indemnización, pero la compañía no tenía más», según les dijo Luque, para convencerlos.

Para dimensionar la fortuna del empresario propietario de la cadena sólo basta con recordar que en marzo de 2018 le ganó la pulseada a Ledesma y le compró a Atanor los ingenios Marapa y Concepción, respectivamente, el segundo mayor del país y de Tucumán. Emilio Luque cerró ambas operaciones por un total de US$200 millones. También cuenta con un molino, entre otras empresas.

En el ingenio Concepción ocupa a 1.200 trabajadores y en el Marapa tiene 200 empleados en planta y 30 fuera de convenio. El año pasado comenzaron los primeros problemas en los ingenios, porque no tenían plata para pagar los sueldos y no podían empezar la zafra. Incluso, terminó la molienda mucho antes que otros ingenios.

En los supermercados, Emilio Luque desde hace unos meses que venía pagando los sueldos en cuotas o a través de tickets. En sus ingenios también tuvo reclamos por el incumplimiento en el pago de salarios.

NG