El ministro de Seguridad, Sergio Berni, tomó la decisión de unificar el mando de todas las policías que operan en la provincia de Buenos Aires en una sola jefatura.

El objetivo de la misma es para mejorar la coordinación estratégica, dirección, control y supervisión entre todos los uniformados.

La medida se lanzó a través del decreto 141/2020 con efecto retroactivo al 11 de diciembre de 2019 y se creó la Jefatura de Policía como «organismo de conducción superior de las Policías de la provincia de Buenos Aires«. De este modo, reemplazó en la estructura ministerial a la Superintendencia General por la Jefatura de Policía y dio origen la Subjefatura de la Policía.

La primera está a cargo de Daniel García y la segunda de Jorge Figini, ambas ambas bajo las órdenes de Berni.

Unas de las tareas centrales del mando centralizado será la coordinación estratégica, dirección, control y supervisión de la actividad operativa de las Policías de la provincia de Buenos Aires «a fin de asegurar la implementación de las políticas diseñadas por el Ministerio de Seguridad«.

En ese aspecto, deberá «supervisar, controlar y coordinar el desenvolvimiento de la totalidad de los sectores policiales» e «intervenir, de acuerdo a las instrucciones generales y particulares que imparta el Ministerio de Seguridad, en todas las cuestiones vinculadas con el movimiento, situación de revista y distribución del personal de las Policías».

El flamante jefe policial deberá bregar por las cuestiones de carácter disciplinario, de formación y capacitación del personal, e intervenir en temas vinculados a las policías de carácter interjurisdiccional a nivel nacional e internacional.

LF