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¿Quién fue Enrique Angelelli?

Angelelli nació en Córdoba el 17 de julio de 1923, fue ordenado sacerdote en Roma en 1949, y obispo auxiliar de Córdoba en 1960. Antes, como cura, había trabajado como asesor de la Juventud Obrera Católica (JOC). Siendo obispo participó de las sesiones del Concilio Vaticano II (1964-65), un acontecimiento fundamental en la renovación de la Iglesia Católica.

En 1968 el papa Paulo VI le confió la conducción de la diócesis de La Rioja y allí desarrolló un intensa labor pastoral con trabajadores y campesinos, que le trajo como consecuencia la persecución de parte del poder económico y político de la provincia y del nivel nacional.

El 18 de julio de 1976 fueron secuestrados y asesinados en La Rioja los sacerdotes católicos Carlos de Dios Murias y Gabriel Longeville. Pocos días después, en Sañogasta, un grupo de tareas mató delante de su familia al campesino y militante católico Wenceslao Pedernera. Todos eran colaboradores directos del obispo riojano Enrique Angelelli.

Pocos días después, el 4 de agosto del mismo año, Angelelli falleció en un supuesto accidente carretero que, el 19 de julio de 1976, después de un largo proceso judicial el juez Aldo Morales dictaminó como homicidio premeditado, si bien no pudo identificar los responsables.

La ceremonia de beatificación de los llamados «Mártires de La Rioja» empieza este sábado 27 de abril a las 10 de la mañana en el Parque de la Ciudad, en la capital riojana.

En junio de 2018, el papa Francisco había declarados mártires a monseñor Enrique Angelelli, a los sacerdotes Gabriel Longueville y Carlos de Dios Murias y al laico Wenceslao Pedernera y decidió su beatificación.

Como es de rigor, un enviado vaticano presidirá la ceremonia: el cardenal Angelo Becciu, prefecto de la Congregación de las Causas de los Santos y delegado del papa Francisco para la ocasión.

«Son verdaderos mártires -dijo Becciu a la agencia Telam-, de una época en la que la Iglesia, inmediatamente después del Concilio Vaticano II, tomó conciencia de que no se podía permanecer en silencio de frente a las injusticias sociales o a los grupos de poder que se garantizaban la existencia».

Y definió a los cuatro mártires riojanos como «hombres que con coraje supieron defender los derechos de los pobres a costo de ir contra los intereses de los latifundistas de la región».

Melisa Delgado Niglia