El precandidato presidencial Alberto Fernández se retiró esta mañana del Sanatorio Otamendi tras haber estado 48 horas internado y confirmó que continuará con su agenda política, que hoy incluirá un encuentro con el gobernador sanjuanino, Sergio Uñac.

«En un ratito lo recibo al gobernador Uñac y a la tarde sigo con reuniones», indicó el postulante, quien negó que los médicos le hayan recomendado suspender sus actividades.

En diálogo con la prensa, el dirigente opositor se refirió a su estado de salud: «Ya lo expliqué mil veces. el Sanatorio tuvo la generosidad de sacar un comunicado para terminar con las pavadas que se escriben en Twitter».

 «Me recomendaron que siga teniendo el cuidado que siempre tuve», contó Fernández, quien confirmó que en las últimas horas habló por teléfono con su compañera de fórmula, Cristina Kirchner.

 A la vez, precisó que «hace once años» sufrió «un problema de un coágulo en un pulmón y desde entonces» y de manera habitual toma una medicación, lo que deberá continuar haciendo.

 «Me voy a casa a trabajar», precisó el dirigente peronista, quien mantendrá reuniones con integrantes del Colectivo de Actrices, que promueven los derechos de las mujeres, y también con el gobernador cuyano.

En el marco de su campaña electoral y pese a haber estado internado, el ex jefe de Gabinete había mantenido el pasado miércoles encuentros en el Sanatorio Otamendi con el diputado nacional y referente de La Cámpora Eduardo «Wado» De Pedro y con el gobernador tucumano, Juan Manzur, que el próximo domingo buscará su reelección.

En declaraciones radiales, Fernández había explicado que «hay una suerte de telita que recorre el pulmón y cuando se inflama es muy doloroso, genera un dolor» que no tuvo «nunca en la vida».

«Con ese problema, una tos seca que todavía tengo que probablemente fue generada por la irritación de la pleura, decidieron medicarme y ponerme por vía intravenosa calmantes muy fuertes con morfina y desinflamante para la pleura», detalló.

A la vez, negó que haya concurrido al Sanatorio Otamendi para internarse o con «dolores en la pierna o en el pecho», sino que se dirigió allí ya que su médico de cabecera es «jefe de internación» en la institución.

«Vine manejando mi auto, estuve esperando que mi médico me reciba», relató Fernández, quien indicó que el facultativo le propuso «aprovechar y revisar las arterias, las venas, que el sistema circulatorio esté bien y realizar análisis integrales cardíacos».

El Sanatorio Otamendi informó a través de un parte médico que el precandidato presidencial sufrió una «inflamación pleural que podría corresponder a una obstrucción arterial subsegmentaria» tras haber ingresado el pasado lunes por sus propios medios «con un cuadro de tos seca y dolor torácico, sin otros síntomas asociados».

«En consideración de las intensas actividades presentes y futuras del paciente y sus antecedentes heredo familiares se decide la internación para explorar el cuadro presentado y realizar una serie de chequeos generales sobre su estado de salud», había indicó la institución médica.

 El informe difundido el martes por la noche había remarcado que «luego de realizar varios estudios, diagnósticos» Fernández «presentó un ecocardiograma normal».

«El paciente presenta buen estado general, con adecuado control del dolor, deambulando por la habitación, acompañado por su familia», concluyó el último parte médico.

NG