*Por Jorge Joury, enviado especial.

Los empresarios de Pinamar festejan los vientos generosos de una buena temporada. Enero fue el termómetro que alimentó el entusiasmo. Y por el arranque de Febrero, las expectativas crecen. En comparación con el año anterior las cifras son significativamente superiores. Hay mucha gente, pero todos reconocen que la crisis pesa. Coinciden que el perfil general del veraneante de este año es gasolero. «Podemos decir que las familias gastan lo justo, pero no nos quejamos», señala María Laura Viotti, una de las propietarias del parador Tortugas del Golf, uno de los más visitados. Por poner algunos ejemplos, almorzar algo frugal en los balnearios cuesta entre $350 y $500. Y una docena de churros en la playa sale $ 200 y por unidad los venden a $20. Y ni que hablar de un choclo untado con manteca que alcanza a $70.

Pero el distrito muestra su mejor cara. Está limpio y ordenado. No se ve basura en las calles. Y la costanera con los paradores remozados, brilla y cautiva a los visitantes. Como en las mejores épocas, los fines de semana la avenida del mar desborda y hasta cuesta estacionar.

De acuerdo a cifras del Observatorio Turístico local, durante la primera quincena de enero la ocupación de casas y departamentos en renta temporaria alcanzó un 75%  y en la segunda mitad llegó al 82,5%. La revelación en este rubro se dio en Valeria del Mar, donde el 90% encontró clientela gracias a que dueños e inmobiliarias accedieron a fraccionamientos semanales o por día.

También hay que decir que la hotelería trabajó con ocupación promedio del 80%.

Para que los lectores tomen nota, en Pinamar, Ostende y Valeria del Mar, se consiguen habitaciones dobles en hoteles cuatro estrellas desde $ 4.000; tres estrellas, $ 3.200; dos estrellas, $ 2.150, y una estrella, $ 1.800. En Cariló, la habitación en un cuatro estrellas arranca en $ 7.000 la noche.

Los departamentos con servicios, van desde $ 18.000 por semana para dos personas en Pinamar; $ 21.000 en Ostende (a una cuadra del mar) y en Valeria. Apart Hotel superior, desde $ 7.700 por noche. En cuanto a Cariló, la semana de alojamiento para dos personas arranca en $ 19.000 y puede llegar a $ 81.000, según el confort.

Fuentes de la SecretarÍa de Turismo y Cultura manifiestaron con moderado optimismo que se cerró un enero que fue «bueno tirando a muy bueno». Destacaron que los balnearios tuvieron un repunte de ocupación de carpas por semana o por quincena porque la gente eligió quedarse un poco más de tiempo. Otra explicación hay que buscarla en que para bajar costos, hay familias que se agrupan para alquilar casa y carpa y venir una semana cada una. Según sus cifras, el promedio de pernocte ahora es de entre 5 y 7 noches cuando antes era de 3 o 4.

En la inmobiliaria Teyca, una de las más competentes, manejaron un 90% de ocupación y superaron los números del verano anterior. En Emeese tuvieron ocupación plena de casi el 100%. «No nos ha quedado nada», aclararon sus dueños quienes creen que las transacciones en cuotas a través de Mercado Pago les suman clientes.

En Cariló, localidad que concentra el grueso del target ABC1, ya estaba todo reservado desde septiembre del año pasado. Allí se dio el fenómeno de propietarios que se quedaron en sus propias casas, cuando normalmente las alquilan para viajar al exterior.

El clima fue sin dudas el peor indicador de este verano. Con temperaturas altas pero jornadas ventosas y de lluvias inesperadas, se limitaron los días de playa. Según datos del Servicio Meteorológico Nacional, para la sección de la costa atlántica en enero hubo solo siete días completamente despejados y otros tantos con lluvia. El resto fue entre nubes y neblinas, con máximas promedio de 26 grados, por encima de lo habitual para la zona.

Lo sufrieron en los balnearios, donde cayó el alquiler de carpas y sombrillas. «Día lindo se trabajó, los otros no», confirmaron los propietarios. «La gente cuidó mucho su dinero y se aseguró de que hubiera sol antes de pagar por una jornada de sombra», detallaron.

Para quienes buscan otras opciones, se puede recurrir a las cabalgatas por el bosque, cuatriciclos en el sector La Frontera, paseos en bici y ecopaseos gratuitos. Las tarifas son las siguientes: Cabalgatas, $ 500 una hora, $ 400 media hora. Clase de equitación de una hora y media, $ 500. El alquiler de cuatriciclos: de 250 cc, va de $ 1.500 una hora, $ 900 media; de 350 cc; $ 1.700 una hora, $ 1.100 media. Fee de golf, $ 300 por 9 hoyos, $ 500 por 18 (sin bolsa de palos) Hora de alquiler cancha de tenis, $ 400 de día, $ 600 de noche. Entrada al teatro obra clase A, $ 600, clase B, $ 250. Al cine, de $ 160 a $ 190. Eco parque Kalo, $ 150 por actividad, con promociones de 3 x $ 400 y 4 x $ 500.

También hay una completa agenda de eventos, además de una oferta gastronómica variada y de calidad, con nuevos restós y bares de propuesta gourmet e intimista.

Las perspectivas para febrero son muy buenas, ya que se anuncian precios entre 15 y 25% más bajos que en enero.

Maria Laura Viotti y su hermano Martín, propietarios del balneario Tortugas del Golf  se entusiasman con febrero, por los resultados logrados en enero. «Apostamos a dar buenos servicios y logramos muy alta concurrencia en razón de ofrecer precios muy acomodados y competitivos».

Pusieron como ejemplo que las carpas están a  $ 20.000 el mes y con promociones queda en $ 18.000. Para la quincena el valor es de $ 10.000 y con promociones queda en $ 8.800. En lo que tiene que ver con las sombrillas,  por día el valor es de $ 700, y la Carpa $ 1000 (con promociones puede quedar en $ 800).

Los valores de gastronomía se mantienen y hay descuentos con Club La Nacion, Clarin 365, Banco provincia y Santander Rio (miercoles y viernes este último de un 30%). Banco Provincia y Santander Rio no es acumulable con Clarin 365 y Club La Nacion. Viotti manifestó que en » enero tuvimos un promedio de ocupación del 70%. En lo que va de febrero  estamos en un 45% pero recién arranca. Creemos que vamos a superar el 80%, porque los precios son mucho más bajos que en enero».

En los restaurantes de playa más económicos, hay opciones de ensaladas por $250, hamburguesas por $260 y milanesas por $180. La gaseosa cuesta $70 y la media pinta de cerveza $120. Los desayunos (café con leche con dos medialunas o tostadas) pueden rondar los $150, mientras que un almuerzo de dos pasos se estima en unos $550.

El plato de pastas en un restaurante céntrico, orilla en $ 400 por persona en promedio (sin bebidas). Risotto, $ 500. Menú en base a pescado en un restó cerca de la playa, alrededor de $ 510. En una parrilla, promedio de $ 570 por persona. Porción chica de rabas, $ 220; grande, $ 310.y una Pizza grande, desde $ 280.

Los empresarios locales consultados se entusiasman señalando que «hay mucha gente que no estaba viniendo a la Costa Atlántica sino que viajaba al exterior. Y ahora, con la subida del dólar, no puede hacerlo y volvió a la playa argentina. Eso es una caricia para el turismo local».

*Jorge Joury es licenciado en Ciencias de la Información, graduado en la Universidad Nacional de La Plata. Su correo electrónico es jorgejoury@gmail.com.

Emmanuel Angelozzi